Aprovechando el Recurso Solar

Debido a las reacciones nucleares que ocurren en el centro del sol, en la tierra contamos con esta fuente inagotable de energía todos los días, la cual muy pocos utilizamos y que sin embargo los avances tecnológicos, nos permiten explotarla cada día más fácilmente.


Gran parte de la energía de la que hablamos, llega a la Tierra en forma de radiación electromagnética, la luz solar que podemos percibir diariamente.


En el trayecto, desde el sol hasta la superficie de la tierra, esta radiación sufre diferentes procesos de atenuación, como la absorción, reflexión y refracción, causado directamente por el choque de la radiación con la atmosfera y el vapor de agua dentro de ella.Dependiendo de la ubicación y la situación climática del momento podemos clasificar a la radiación en: directa, cuando la radiación se recibe en la superficie de la tierra sin haber sufrido ninguno de los procesos mencionados, y difusa, cuando la radiación recibida varía por los procesos que sufre al atravesar la atmosfera terrestre. Por lo tanto, en un día despejado, un captador de energía solar recibe radiación directa, y en un día nublado o con muchas nubes, el captador solo recibe radiación difusa.


Generación de electricidad a través del Sol con tecnología fotovoltaica

Cuando algunos materiales semiconductores se ponen bajo iluminación se crea una fuerza electromotriz (voltaje). Si se le conecta una carga, se produce una corriente. Esta corriente producida es proporcional al flujo luminoso que reciben. Este fenómeno se conoce como efecto fotovoltaico.


En un captador solar el efecto fotovoltaico se presenta como una diferencia de voltaje en sus terminales cuando está bajo iluminación. Si a las terminales del captador se le conecta un aparato eléctrico, por ejemplo, una lámpara, entonces la lámpara se enciende debido a la corriente eléctrica que pasa a través de él. A la unidad mínima en donde se lleva a cabo el efecto fotovoltaico se le llama celda solar. En la siguiente imagen se muestra este efecto. Diferentes pruebas se han hecho a través de la historia, para comprobarse que el efecto fotovoltaico se puede llevar a cabo en diferentes materiales líquidos, gaseosos, y sólidos, pero es en este último en donde se ha encontrado mayor aceptación de conversión de energía luminosa a energía eléctrica, debido a su eficiencia, entre los más comunes y confiables encontramos, podemos encontrar los siguientes:




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Silicio Monocristalino

Las celdas están hechas de un solo cristal de silicio de muy alta pureza. La eficiencia de estos módulos ha llegado hasta el 17%. Y la confiabilidad en estos dispositivos es tanta como para ofrecer una garantía de 25 años.

Silicio Policristalino

Las celdas están formadas por varios cristales de silicio. Las planchas policristalinas son realizadas por un proceso de moldeo en el cual el silicio fundido es vertido sobre un molde.

Hasta el 2007 el silicio policristalino resultaba ente 2 y 3% menos eficiente que el Monocristalino debido a las imperfecciones en la celda durante el proceso de moldeo, sin embargo en la actualidad, la mejora constante de la tecnología y los sistemas de producción han hecho que las celdas de silicio Monocristalino posean la misma eficiencia que el silicio Policristalino.

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CIGS o película delgada

Es como su nombre lo indica una hoja muy delgada que permite el mismo efecto que las tecnologías antes mencionadas, pero está hecha de Cobre, Indio, Galio, y di-Selenio, y es una nueva propuesta introducida comercialmente para reducir los costos de los sistemas fotovoltaicos, sin embargo requieren de una mayor área de instalación debido a que utiliza aproximadamente el doble de espacio.